Vuestras preguntas

Está tomando demasiado antibiótico y sigue enfermando desde que va a la guardería

PREGUNTA

Hola, antes de nada quiero darte las gracias

Mi hija mañana cumple los 3 añitos. Hasta el día de hoy come bien y duerme bastante mal (todavía no duerme toda la noche seguida). Pesa 11 kg y mide entre 90 cm aprox.

En septiembre empezó la guardería y desde entonces lo coge todo y, desde mi punto de vista, está tomando demasiado antibiótico pero cuando la llevo al médico me dicen que es necesario. Lo último que ha cogido ha sido lo siguiente:

  • 1/1/2012: otitis. Antibiótico 10 días.
  • 6/2/2012: anginas. Actualmente le estoy dando de nuevo antibiótico. En esta ocasión me han dicho entre 7,8 días.

No tiene ninguna alergia ni intolerancia alimentaria.

Los intentos para que no enferme los estamos introduciendo mediante los alimentos:

  1. 1 ó 2 veces por semana legumbres.
  2. Verdura por las noche.
  3. Fruta. Aquí tenemos problemas porque me gustaría que tomara zumo de naranja o similar pero no hay forma. Toma fruta a trozos pero creo que no demasiada.
  4. Carne de potro.

Cualquier ayuda será bienvenida. Muchas gracias de nuevo y saludos

Respuesta

Veamos, objetivamente tu hija es pequeña, tiene un percentil casi 10 en peso y altura, pero está equilibrada, realmente no está delgada ni le sobra peso.

La segunda cuestión y la que cuentas que realmente te preocupa es su continua enfermedad. Desde que empezó la guardería no hace más que recoger cualquier tipo de microbio y ahora, tomando antibiótico, le bajan las defensas y vuelve de nuevo a caer en manos del antibiótico. Es tan habitual que ocurra esto que cuentas el primer curso de guardería de los niños como que sea angustioso para cualquier madre. Así pues aparenta una bajada de defensas debido a la agresión de las enfermedades y el uso recurrente de antibióticos.

Analicemos tus soluciones alimentarias:

  1. Legumbres 1 ó 2 veces por semana: bien, perfecto si son cocidas caseras o de tienda pero no industriales, estas últimas pierden parte de sus vitaminas por el uso de bicarbonato. No deseches el caldo de las caseras, ahí está parte de sus vitaminas hidrosolubles. Y recuerda que también son legumbres las habas y los guisantes.
  2. Verdura por la noche: bien mientras no sea demasiada cantidad, tiene que comer más cosas. Incorpora también parte del caldo de cocción.
  3. Fruta con dificultades: si no le gusta el zumo de naranja, no insistas o nunca lo querrá. Todas las frutas crudas son muy interesantes: manzana, pera, plátano, etc. La mandarina, la piña y el kiwi tienen también gran cantidad de vitamina C aunque no se vive de esta vitamina exclusivamente. Por cierto que la naranja cortada a gajos pero esquivando las membranas es mucho mejor aceptada. Si quieres que coma más fruta, déjale hueco, no la sacies con demasiada verdura o carne.
  4. Carne de potro: está bien, una buena ternera también está bien, es una carne roja que le aporta hierro. Tan saludable es un bistec a la plancha como unas albóndigas que prepares con esa misma carne.

Veamos otros detalles alimentarios:

  • La sopa preparada con caldo casero desgrasado es muy interesante: se prepara hirviendo huesos de diferentes animales y algunas verduras y hortalizas. Se cuela y se deja reposar en el frigorífico por 24 h para poderlo desgrasar. Con ese caldo puedes preparar cualquier sopa incluso de verduras.
  • La sopa preparada con caldo de pescado es igual de interesante incluso de cocción más rápida y no hay que desgrasarla.
  • Lácteos: leche sí, entera pero también yogures caseros o industriales cercanos a la fecha de caducidad. Algo de queso de oveja. El queso rallado queda muy bien en la sopa. En la variedad está el equilibrio.
  • Huevos: son muy saludables y te pueden servir para incorporar también alguna verdura como: tortilla de calabacín, tortilla de berenjenas (siempre con su antioxidante piel lila), tortilla de espinacas o incluso revuelto de tomate. El flan de huevo es un recurso muy digestivo al que pocos se resisten.
  • Frutos secos: preferentemente crudos pero nunca salados. Si no acepta las clásicas almendras o avellanas, prueba con piñones en la verdura o almendra molida en el puré de patata o en las albóndigas
  • Pescado azul y blanco al vapor, plancha, horno, rebozado, preferentemente fresco o congelado pero no en formato industrial. El marisco aporta mucho hierro.
  • Miel en lugar de azúcar.
  • Jalea real: es un buen recurso pero necesita que la dosis sea muy pequeña y que la administración se continúe durante un par de meses.
  • Insisto: nunca tires el caldo de cocción de legumbres y/o verduras. Aprovéchalo para preparar arroz, patatas o pasta.
  • Aceite de oliva virgen (AOVE), crudo preferentemente. Es realmente interesante.
  • Sustituye los embutidos por queso, jamón curado y jamón canario
  • El chocolate no es malo por sí pero no debe formar parte de la alimentación diaria.
  • La morcilla de buena calidad y bien desgrasada aporta gran cantidad de hierro.
  • Siempre que le des un alimento rico en hierro (carne roja fundamentalmente) intenta que tome vitamina C (naranja, mandarina, piña, kiwi)

Nunca le des nada que no alimente, me explico: si come chucherías, pierde el hambre para comerse una manzana. Y no tengas demasiado interés en un alimento concreto, la variedad y la proporción forman la dieta equilibrada.

Pero cuídate tú, cuando se suplementa a los niños tienden a engordarse las madres.

Llévala a un lugar de atmósfera limpia, como los Pirineos. Busca unos días soleados aunque sea invierno. Correr en una atmósfera saludable es realmente efectivo. Si quieres que se recuperes nunca la encierres en una casa sin ventilar.

Última actualización: 27/05/2013 14:50


Ana González-Román Ferrer. Diplomada en Nutrición humana y dietética por la Universidad de Barcelona.