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Biberón. Instrucciones fundamentales

La lactancia artifificial hay que explicarla para conocer cómo preparar y dar biberones correctamente y sin riesgos.

1. No te sientas culpable por darle biberón, es una buena opción. ¿Qué debes saber?

Es la lactancia que se lleva a cabo con biberón y fórmula de iniciación para bebés (comercial). Puedes utilizar la fórmula de inicio en polvo como opción más económica o con fórmula ya reconstituida (líquida) como opción más cómoda.

1.1. Asegúrate de hacer lo que deseas

La lactancia artificial debe tomarse siempre como segunda opción. Es la mejor opción para cuando desechamos la primera. La fórmula de iniciación está concebida y desarrollada como un preparado alimenticio que se asemeje al máximo a la leche materna. La ley obliga a que contengan unas determinadas cantidades imprescindibles para que las podamos considerar correctas para la alimentación infantil y luego algunas marcas comerciales añaden algún nutriente sobre el que basa su publicidad y su aumento de precio, pero no modifica la parte más esencial de la fórmula.

1.2. ¿Cuál es la mejor leche adaptada?

Otro concepto interesante es la diferencia entre la fórmula de iniciación, la de continuación, la júnior... La fórmula de iniciación se crea a partir de la leche de vaca, se modifica para adaptarla a las necesidades bebé: nutrientes y digestibilidad. Las siguientes fórmulas no lo son para adaptarse al desarrollo sino que son fórmulas menos adaptadas o sea que se van pareciendo más a la leche de vaca, por eso son algo más baratas que la de iniciación. O sea, la mejor fórmula es la de iniciación que deberá darse no menos de 6 meses (4 meses mínimo de forma exclusiva). Pero tampoco hace falta esperar más allá de año para ofrecerle la leche de vaca entera. No hay ningún alimento completo por si solo (excepto la leche materna durante los primeros meses de vida) por lo que la leche no necesita ser adaptada, lo que necesita es estar bien combinada con el resto de alimentos que ya le damos, o sea buscamos una dieta equilibrada porque no tenemos alimentos perfectos, la fórmula júnior... tampoco es completa. Solamente retrasaremos la introducción de la leche de vaca cuando haya riesgo de alergias.

1.3. ¿Hace falta esterilizarlo todo?

Los bebés no nacen estériles, viven en un ambiente no estéril y aunque somos todos muy limpios, no nos duchamos cada vez que queremos acariciar a nuestro bebé. Así pues sus biberones tampoco necesitan serlo a menos que el bebé sea prematuro o tenga algún problema de salud por el que te indique su pediatra la necesidad de extremar las medidas higiénicas. Los biberones y tetinas deben lavarse perfectamente con agua y jabón y luego aclararse muy bien para evitar restos de detergentes, se secan al aire colgados del revés. No hace falta nada más, no necesitas un esterilizador, ni productos químicos especiales ni un batallón de biberones para llenarlo, con un par de biberones y tetinas es suficiente. Tampoco es necesario probar todos los tipos de tetinas del mercado para ver con cual come más, puesto que el bebé comerá siempre lo que necesite y quiera, las tetinas no son pezones y los pezones no son todos iguales. Compra la que te guste. Un gran problema tendrá el bebé si su madre encuentra la forma de "meterle" más leche de la que quiere (véase también Nuevos alimentos y nuevos hábitos para tu bebé.

1.4. ¿Cómo se prepara y da un biberón?

Bien pues, con las manos limpias y un biberón limpio pon dentro la fómula de iniciación con la cucharilla enrasada del envase, según te haya orientado el pediatra por su edad, luego añade agua hasta llegar a la medida del biberón adecuada (30 ml de agua por cada medida rasa de fórmula en polvo), no al revés. Agita y caliéntalo al baño María o microondas (mucho cuidado porque el envase puede estar frío y la leche demasiado caliente) si es que el agua no estaba ya caliente. Prueba la temperatura siempre justo antes de darle el biberón vertiendo un par de gotas de leche en la parte interior de la muñeca, debe de estar a la temperatura corporal.

1.4.1. Cuidado con las proporciones

Lo más importante es fijarse en que la proporción de agua / fórmula de inicio en polvo sea correcta pues si te pasas en la cantidad de agua le estarás dando al bebé leche aguada y por tanto menos nutritiva. Si en cambio por generosidad o simplemente pereza pones las medidas colmadas, sin enrasar, entonces no le estarás alimentando más, sino que la cantidad de agua que necesitará el bebé será mayor y por lo tanto lo podrás fácilmente conducir a una deshidratación.

1.4.2. Los bebés no comen tumbados

Otro detalle a tener en cuenta es la posición del bebé durante la toma, debe de estar semierguido con la espalda bien apoyada, nunca debe tomar un biberón tumbado por ejemplo en el cuco, el biberón requiere digestión y para conseguirla se necesita estar incorporado, además así fuerzas al bebé a tomar la leche aún cuando ya no quiera más pues va cayendo en la boca y eso le provocará problemas como regurgitación o vómito con riesgo de asfixia o sobrepeso temprano (fácilmente supondrá obesidad adulta). Por el hecho de no tomar el pecho no debes privarlo ni privarte también del placer de tomarlo en brazos.

Última actualización: 16/08/2006 12:58


Ana González-Román Ferrer. Diplomada en Nutrición humana y dietética por la Universidad de Barcelona.

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